lunes, marzo 19, 2007

Importante hallazgo arqueológico acerca de los aborígenes más antiguos de Cuba


Un importante hallazgo arqueológico acaba de realizarse en Canímar Arriba, a escasos kilómetros de la ciudad yumurina, por miembros del grupo Espeleológico Manuel Santos Parga del Comité Espeleológico de Matanzas, exactamente a un kilómetro y medio al sur de Tumbadero, donde se encuentran las aguas del afluente Moreto con las del río Canímar. Y todo parece indicar que se tratan de los restos de los aborígenes mas antiguos que poblaron la mayor de las Antillas.
Según el arqueólogo Adrián Álvarez Chávez, se trata del primer hallazgo de osamentas indígenas reportado para el municipio de Limonar, sitio donde las anteriores investigaciones sobre el terreno habían demostrado evidencias materiales de la más antigua de las culturas que poblaron el archipiélago cubano, los llamados arcaicos.
Los primeros reportes fueron hechos por la arqueóloga Ayda Martínez Gabino en las inmediaciones del río Yaití, consistentes en herramientas de factura muy rudimentaria y compatible con la llamada “tradición lítica del oeste” correspondiente a los arcaicos, pero nunca fueron hallados los enterramientos aborígenes que se presumían destruidos por el paso del tiempo en una región que, sobre todo en el siglo XIX, tuvo una fuerte actividad comercial y utilizó las vías fluviales como medios para la extracción de las mercancías a la vecina ciudad de Matanzas.
Según señalan especialistas del ramo, los restos en cuestión pertenecen a unas cinco personas, dos de ellas niños de corta edad; de los restantes, uno es con seguridad un sujeto femenino.
El conjunto parece corresponder a un enterramiento en una pequeña solapa muy descubierta y sujeta a la acción de la lluvia que terminó por derribar el endeble piso y hacer descender por la pendiente los restos esqueléticos, casualmente hallados por el espeleólogo Bárbaro Carballo, quien de inmediato reportó el hallazgo para su oportuna información a la Dirección Provincial de Patrimonio a fin de realizar en su momento las operaciones de rescate del material expuesto a daño mayor.
De comprobarse que estos restos pertenecen a individuos aborígenes arcaicos, es decir con más de 8 000 años de antigüedad, se estará en presencia de uno de los más significativos hallazgos para este grupo indígena en la provincia de Matanzas y el primero en una localidad donde, en efecto, se sospechaba la posibilidad de encuentro con algunas evidencias materiales.
Todo el material es ahora objeto de estudio antropológico para precisar, con exactitud la identificación etérea, sexual y sobre todo la muy esperada cronológica.

sábado, enero 13, 2007

Nuevos hallazgos de buho del Pleistoceno.


Los restos de un ejemplar de lechuza gigante fueron hallados en una espelunca del sur de la occidental provincia de Matanzas, situada a solo 98 kilómetros al este de la capital cubana por miembros del Grupo Orlando Solés del Comité Espeleológico yumurino.Según criterio del doctor Ercilio Vento, presidente del comité Espeleológico de Cuba, las cavidades de la región centro sur y sureste de Matanzas se están revelando como un importante reservorio de ejemplares de la fauna que habitó la región durante los últimos 20 mil años, algunos de los cuales pertenecen a especies aún por definir científicamente.En este caso se encuentran los restos de un ave rapaz fósil, del tipo de los búhos o lechuzas. Aves semejantes a estas han sido encontradas en otros puntos de la geografía matancera, pero principalmente en la banda norte.Durante la década de los años sesenta se encontró parte de una de estas aves en la Cueva del Quinto a unos 20 Km. al este de la capital provincial.En aquella ocasión el destacado paleontólogo cubano Oscar Arredondo clasificó la especie y la denominó Ornimegaloni borasi. Más tarde, el Dr. Manuel Rivero de la Calle encontró los restos de la que puede ser la mayor de estas lechuzas, en el sedimento del Salón de los Megalocnus de la Cueva de Bellamar en ocasión de los trabajos efectuados en la cavidad por el centenario de su descubrimiento. Fue igualmente clasificada por Arredondo con la denominación de Tyto riveroi.Si bien estos hallazgos no tienen la frecuencia deseada con respecto a los vertebrados terrestres del mismo período, parece que estas aves estuvieron ampliamente distribuidas en el territorio donde encontraban presas tales como jutías, ratas y probablemente animales de talla mayor dado que podrían alcanzar hasta más de un metro desde las patas a la cabeza. Lo singular del caso es que estas rapaces, dotadas de potentes garras y gran pico, no eran buenas voladoras, sino que se desempeñaban mayormente en tierra, es decir, su condición estaba dada más para la carrera que para el vuelo, que luego desarrollaron las otras especies mucho más pequeñas y actuales. Estos hallazgos, consideran los especialistas, están permitiendo reconstruir la fauna del pasado, pero principalmente posibilitan tener una idea de cómo estaba formado el medio en su conjunto y como estaba estructurada la cadena alimentaria, sobre todo en abundancia de especies y en distribución zonal, y hasta ahora los indicios confirman que las futuras investigaciones paleontológicas deberán tener muy en cuenta el sur de Matanzas para la reconstrucción faunística del Pleistoceno Superior.

viernes, octubre 27, 2006

Interesante hallazgo en Matanzas. Cuba

Vértebras y algunos huesos de las extremidades de un animal de gran talla fueron hallados en una cavidad inundada en la región sur de la occidental provincia de Matanzas por un equipo de exploradores subacuáticos.
Los restos de un gran mamífero fueron encontrados en una de las paredes de una cavidad totalmente ocupada por agua, a unos 40 kilómetros. al sur de la ciudad yumurina, en una zona caracterizada por el gran número de accidentes cársicos de este tipo y una de las más promisorias en hallazgos de fósiles, tanto de animales terrestres como marinos, dado que toda la zona comprendida entre La Habana y la provincia de Cienfuegos, estuvieron cubiertas por mares de aguas someras y bosques donde encontraron hábitat idóneo este tipo de ejemplares.

Según refiere el doctor Ercilio Vento, presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba, hace tres años, por ejemplo, fueron reportados restos de grandes sirénidos en unas canteras vecinas al poblado de Cabezas, también en la zona sur de Matanzas.

En aquella ocasión las piezas fueron clasificadas como pertenecientes a un gran mamífero acuático semejante al Metaxitheriun riveroi.

Los huesos actualmente descubiertos están empotrados en la blanda roca caliza donde se abre la cavidad y parcialmente cubiertos por abundantes sedimentos producto de la descomposición química de la roca estructural.

La mayor de las piezas es una vértebra de la región coxal del animal que mide de uno a otro extremo 30 centímetros, lo que da la idea del tamaño del ejemplar. Estos restos son los mejores conservados que se han encontrado hasta la fecha y los de mayor tamaño.

La profundidad promedio a que fueron hallados es de unos 18 metros a contar desde la superficie de la espelunca, lo que hace suponer que originalmente el estrato de depósito es el cercano a esta cifra. A juzgar por los datos que aportaron los restos extraídos de otras cuevas y las canteras cercanas a Cabezas, los sirénidos son muy antiguos, no así estos vertebrados terrestres, mucho más recientes.

Ahora se prepara una etapa de exploración minuciosa, y levantamiento topográfico del sitio en busca de otros huesos que puedan estar sepultados en el sedimento.

La identificación definitiva del animal así como su eventual reconstrucción por expertos de la Sociedad Espeleológica de Cuba ofrecerán un valioso testimonio de las características de la fauna local en esa zona de Matanzas, que data del momento geológico en que una buena parte de su territorio se encontraba aún bajo las aguas

Dóciles manatíes en ríos matanceros.


El avistamiento de manatíes en el río San Juan, arteria fluvial que corre al sur del centro histórico de la ciudad de Matanzas , en la occidental provincia cubana, confirma a juicio de especialistas, el inicio de la feliz y necesaria recuperación ecológica del lugar.

Al decir de Ercilio Vento Canosa, presidente de la sociedad espeleológica cubana, con el desarrollo industrial y comercial que adquirió Matanzas a partir del primer tercio del siglo XIX, la utilización de sus tres vías fluviales más importantes, la Canímar, el Yumurí y el San Juan trajo por consecuencia la pérdida de sus valores ecológicos originales.

Considera el científico que resulta una noticia en extremo notable que se produzcan avistamientos de estos animales en el tramo de río que cruza la ciudad, puntos estos utilizados por bañistas en épocas del verano, pero igualmente un sitio donde de continuo se vierte aguas albañales de lo que significa una no pequeña contaminación que cambia radicalmente el equilibrio biológico necesario para las especies de mediano y gran tamaño.

Desde hace más de medio siglo se conoce que los tiburones remontan la corriente del San Juan hasta más de 3 kilómetros de la desembocadura, pero el caso del manatí es, además de una excepción notabilísima, una excelente noticia que habla de una gradual recuperación ecológica de los ríos que identifican a la ciudad de Matanzas.

Algunos informantes dan por cierto que los manatíes que llegan a Matanzas hacen un largo viaje desde el río Bacunayagua, a unos 18 Km. al oeste de la ciudad, lo que supone que deben atravesar un considerable espacio de mar hasta llegar al relativo seguro amparo de la profunda bahía de Matanzas, pero en todo caso es evidente que en el marco de los ríos se ha establecido un elemental nicho ecológico que permite el sustento de tan grandes mamíferos marinos.

El manatí, también llamado vaca marina, es un animal de carácter dócil que está adaptado a una dieta completamente vegetariana y no constituye ningún peligro para el hombre; mas bien es el hombre el principal enemigo de estos juguetones mamíferos

Las famosa cueva de Bellamar es más extensa de lo que se pensaba





Las más recientes exploraciones llevadas a cabo en la Cueva de Bellamar, a 2 Km. del centro de la ciudad de Matanzas, confirma la continuidad de una de sus más importantes galerías.
Explorada casi en su totalidad en 1861 por Manuel Santos Parga y por Antonio Núñez Jiménez en la década de los años cincuenta, Bellamar se mostró como un cavidad única en su tipo por la riqueza cristalina que alberga y por la complejidad y características de sus salones y galerías que la hacer incurrir como un tipo especifico de clasificación de espeluncas cubanas.
Al decir del doctor Ercilio Vento Canosa, presidente de la Sociedad Espeleológica de Cuba, recientes exploraciones llevadas a cabo por el grupo espeleológico Félix Rodríguez de la Fuente, hacen posible considerar que la célebre galería que conduce al Lago de las Dalias prosiga hasta alcanzarse la galería de Lago de las Margaritas, en el bloque del salón de las Nieves, al este de la caverna.
La galería de Margarita concluye en un lago que alberga bellísimas formaciones secundarias del tipo conocido cono "Dalias" y que se encuentran en el lago que lleva su nombre.
Esta galería no es accesible por medios humanos desde ninguna de las dos partes, pero los trabajos recientes han colocado los extremos terminales de ambas vías a menos de 20 metros la una de la otra. De lograrse el agrandamiento gradual del conducto, se podrá acceder con cierta facilidad a una de las partes más complejas y problemáticas de Bellamar, requerida de un notable esfuerzo físico para alcanzar estos puntos.
Con ello se evitaría el tránsito por la compleja Galería Escondida, en extremo estrecha, baja y fangosa, aún en la época de pocas lluvias.
Las investigaciones realizadas con el auxilio de la topografía tridimensional revelan en su tiempo este conducto tuvo la suficiente continuidad como para permitir el paso de una persona. El colapso actual se debe a la producción de eventuales derrumbes y el relleno con sedimentos.
También este estudio topográfico reveló que trata de una misma galería y no de dos independientes, geológica y estructuralmente. De poderse realizar una ampliación del sector no sería imposible considerar que en un futuro no lejano la extensión de las visitas dirigidas podría llegar al famoso salón fotografiado y revelado por primera vez en 1961, aunque Santos Parga lo visitó 100 años antes.
La Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre está colaborando en este proyecto junto con la Sociedad Espeleológica de Cuba.

miércoles, abril 05, 2006

Donación por más de tres millones de dólares a Museo de Artes matancero.


Piezas de arte africano provenientes de la colección personal del artista plástico matancero Lorenzo Padilla Díaz residente en Francia y valoradas en más de tres millones de dólares, han sido donadas al Museo de Artes yumurino, institución cultural que por la voluntad del intelectual matancero, las exhibirá como parte de su patrimonio a partir del próximo día 16 de abril.

La donación, tercera que realiza el pintor Lorenzo Padilla, incluye más de trescientas piezas de varias naciones africanas, entre las que se encuentran ídolos religiosos, instrumentos musicales, textiles, máscaras, tallas y esculturas de terracota, algunas con cuatro siglos de antigüedad.
Se trata de piezas de artistas tribales de Nigeria, Angola, Malí, de esta cultura exhibe una buena cantidad de piezas del Dogún, una de las más misteriosas etnias africanas; así como del Congo, Liberia, Burquina Faso y de Costa de Marfil, entre otras.
Luego de una paciente labor de coleccionista conocedor y apasionado del arte africano que se remontó a más de cuarenta años de búsquedas y compras, Padilla confiesa que no ha encontrado mejor lugar para que esas piezas, que mucho tienen en común con la cultura cubana, descansen para siempre en su ciudad natal.
“De nada serviría que las conservara en mi casa, que las mostrara a los visitantes, cuando cientos de miles y hasta millones de personas podrían admirarlas en lo que será al paso de muy poco tiempo el museo de arte africano, que proyectamos para Matanzas.”
Señala el pintor yumurino, amigo personal del afamado Wilfredo Lam, que sus aspiraciones siempre han sido las de fomentar la cultura y que ahora la revolución cubana le brinda la posibilidad de cooperar con este pequeño granito de arena en una de las mayores cruzadas que ha conocido en favor del arte.
Finalmente, el artista matancero, residente en París, la capital francesa comentó que entre sus aspiraciones figura la constitución de un museo del arte africano, que podría llevar el nombre del Museo de los Orígenes, en alusión a las raíces que comunican a Cuba y el continente africano.

miércoles, marzo 29, 2006

Arqueología

Nuevos hallazgos del tiburón del mioceno José M. Solís Corresponsal de Rebelde Marzo 28 del 2006, 11:00am




Más de una decena de dientes del extinto carcharodon melagodon agazzys el impresionante tiburón del mioceno y plioceno, hace entre 20 y tres millones de años, fueron hallados en una abandonada cantera, situada a solo cinco kilómetros al este de la ciudad de Matanzas, con lo que el hecho se inscribe como uno de los más notables, luego de las apariciones del poblado de San Francisco, también próximo a la capital yumurina.
Al decir del arqueólogo Adrián Álvarez Chávez, quien preside la comisión arqueológica en Matanzas de la Sociedad Espeleológica de Cuba, y director del grupo Tomás Santos Parga, se trata, efectivamente, de dientes del megalodón, una especie que se podría citar como el tatarabuelo del gran tiburón blanco o devorador de hombres.
Este escualo, según recientes investigaciones, llegó a medir hasta 20 metros de longitud, su mandíbula exhibía dos centenares de dientes y su hábitat se remontaba a cuando las llanuras de La Habana y Matanzas eran un profundo canal plantado entre pequeños islotes, hoy montañas de la isla de Cuba.
Sus restos fósiles más frecuentes de hallar son los dientes: triangulares, aserrados y esmaltados, que pueden superar los 20 centímetros de largo.




Según el doctor en Ciencias Geológicas, Manuel Iturralde, especialista del Museo Nacional de Historia Natural, “en realidad los restos fósiles de este tipo de tiburón hace bastante tiempo que se vienen encontrando, incluso desde finales del siglo XIX, pues los primeros reportes provienen de eminentes estudiosos y paleontólogos como Manuel Fernández de Castro, Felipe Poey y Carlos de la Torre.
“Su nombre: Carcharodon megalodon Agazzis, ya que este último término hace referencia al paleontólogo francés de igual apellido, Agazzis, quien más estudió esta especie, y el cual es muy posible que analizara muestras obtenidas en Cuba, que le eran enviadas por Poey y de la Torre.
“Los dientes son lo único que aparece de este animal porque los tiburones apenas tienen estructura ósea, poseen mayormente cartílagos, y por eso solo se conservan dientes, fragmentos de la mandíbula y algunas pocas vértebras. Todo esto formó parte de los sedimentos que a lo largo de millones de años se convirtieron en piedra caliza, material del cual se extraen los cantos.
“Los fósiles se han encontrado en canteras de La Habana y Matanzas, pero a veces aparecen hasta sueltos en el suelo. Fuera de este territorio, el resto de Cuba hace unos 15 o 20 millones de años era aguas muy poco profundas o terrenos levantados. En ese tiempo solo había condiciones similares de profundidad como para alojar un animal de ese tipo en otro pequeño canal, que se ubicaba donde ahora se localiza el valle del Cauto y Nipe, por lo cual es muy posible que algún día se encuentren fósiles allí.”Además de los restos del Carcharodon, asegura Adrián, en las canteras de San Francisco han aparecido vestigios de quelonios, corales, moluscos diversos, pero lo que más llama la atención son los famosos dientes. Igualmente, en otros lugares como Cárdenas, Carlos Rojas, Regalito de Maya, Unión de Reyes y el abra del Río Yumurí se han visto dientes del gran tiburón
Por eso no es de extrañar que quienes extraen cantos para la construcción, sean los primeros en descubrir estos dientes, que hoy, incluso, son vendidos a turistas en detrimento de conservarlos y exponerlos en los museos territoriales, un propósito que ahora acomete el investigador matancero con apoyo de la población próxima a los lugares del hallazgo, con una excelente acogida.

miércoles, octubre 05, 2005

Fotos

Ciudad de Matanzas a los 313 años.


Museo de Playa Girón, en bahia de Cochinos, Matanzas, donde en 1961 el gobierno norteamericano intentó una invasión armada.










Ciudad de Matanzas y sus alrededores, posee más de una decena de puentes en su perimetro urbano.














































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En este mundo